El infractor
Resulta que hace un tiempo, me encontraba por cruzar la calle por la Av. Alberdi cuando un taxista se detiene sobre la senda peatonal en luz roja y así obstruyéndome el paso. En ese momento, no había ningún otro vehículo en la cuadra, él era el único.
Esto es algo que realmente me enferma y me da mucha bronca. Y va más allá de no respetar la bien creada ley, porque si uno se pone a pensar el conductor no gana absolutamente nada. No hay ventajas estacionando el coche sobre la senda, solo veo desventajas para los peatones. Volviendo al punto, tuve que pasar por detrás del taxi y luego le golpeé levemente el baúl para llamarle la atención. Así empezó el “diálogo”.
- Estás sobre la senda – digo señalándosela –
- ¿Qué?
- Estás sobre la senda – repito –
- ¿Qué senda?
- ¡Que estás sobre la senda peatonal! – reitero nuevamente pero con un tono más elevado –
- ¿Qué senda? La de tu vieja!
Seguí caminando porque estaba con otra persona sino capaz que me dejaba llevar por mi afán de hacer pagar a quien incumpla la ley y ambos terminabamos en la comisaría con varias lesiones.
Veo seguido en el barrio de Caballito vehículos circulando en sentido contrario o en marcha atrás toda una cuadra, cosas totalmente prohíbidas y penadas por la ley. Y como si esto fuera poco, no hay policías por la zona. Nunca están cuando se los necesita, siempre llegan tarde. El cuidadano común no puede ni llamarles la atención a estos imbéciles ya que encima de cometer graves infracciones no tienen mejor idea que insultarte con aires de viveza. Pocas veces luego de llamarle la atención a alguno, éste decidió mover su coche como corresponde y pidió disculpas por la falta.
No sé si seré yo o alguien más pero de lo que si estoy seguro es que algún día uno o varios de estos infractores va a terminar con un par de marcas en su cara por haberse hecho el vivo. Después me lo imagino cortando un par de calles para reclamar más seguridad, como sus amigos colectiveros.
Sí manejás, recordá que la senda peatonal es para los peatones no para los autos. Peatones, autos, peatones, autos..

Fepe 12:11 pm on August 15, 2008 Permalink |
Respecto a eso yo tengo el mejor recuerdo que se puede tener. Hace varios años, en Santa Fe y Montevideo, había un auto sobre la senda peatonal, y venían cruzando dos flacos de esos grandotes de gimnasio, cuando se están acercando al auto, uno empieza a moverse para pasarlo por adelante, quejándose, pero el otro no tiene mejor idea que seguir caminando derecho, y cuando llega al auto, subir al capó, y seguir cruzando por la senda peatonal. Luego baja y sigue su recorrido hasta el otro lado.
Fue memorable, todos nos quedamos mirando y varios aplaudieron. El que manejaba no lo podía creer, y obviamente no se animó a hacer nada porque estaba solo y los otros dos eran grandotes :p
Negro 9:54 pm on August 15, 2008 Permalink |
Tiago, algo más en lo que coincido plenamente con vos.
Fepe, eso mismo hizo gonzalito de CQC en un informe. Es más, cando paro un camión, alguno de la producción le alcanzo una escalera, la apoyo y cruzo por encima. Buenísimo…
No lo ví en YouTube, pero encontre otro parecido y muy bueno también. Link
Saludos
Gustavo 10:40 pm on August 19, 2008 Permalink |
Me pasó algo similar este sábado cuando estando con mi novia, a la salida de un shopping en Temperley, me dispongo a cruzar por la senda peatonal y de repente siento un empujón detrás mío, y resulta que era un señor que graciosamente hizo marcha atrás para salir de su lugar estacionado pegado al cordón y con toda la gracia del mundo nos tiró el auto encima como si nada.
Le golpeé el vidrio trasero con violencia y se bajó recontra eufórico insultándome y diciendo que me bajaría todos los dientes (?). A todo esto algún sujeto sensato gritó a lo lejos “Mirá por el espejo”.
TiAGO 5:47 am on August 21, 2008 Permalink |
Oia, pensé que había dicho “Qué grande esos tipos, Fepe!”
Negro, me acuerdo de ese informe de CQC. Estuvo muy bueno. ¿Qué loco que en un lugar del mundo la gente se tome las cosas con calma?
Gustavo, que feo que te griten eso frente a todos y más aún cuando estabas equivocado. Bien merecido se lo tenía ese conductor.