Mi perra y yo

Durante estos últimos días me di cuenta que mi perra, un intento de galgo, está acercandose más a mí. Convengamos que yo no le doy mucha bola, algún que otro rato para jugar con ella y nada más, y ella tampoco me da mucha a mí. Digamos que es mutuo el desinterés en el otro, por así decirlo. Tampoco busco que uno dependa del otro ya que sería muy cansador.

Paso mucho tiempo frente a la computadora y por momentos, al sacar la mirada del monitor, veo a mi perra acostada al lado mío (tirada en el piso y con sus orejas paradas) o sentada arriba del escritorio.

¿De un momento a otro se acordó que yo existía y ahora me hace compañia cuando estoy frente a la pc? ¿Le gustará la música que escucho y prefiere disfrutarla de cerca? Escucho sus comentarios.